sábado, 12 de diciembre de 2009

Una semana de locos

Esta semana que ya dejamos en el olvido, ha sido un poco “el mundo al revés”, una semana de locos.
Mientras a personajes como -Pedro J- le parecía muy bien el secuestro de webs por parte de una comisión “de fusilamiento” nombrada a dedo por el gobierno despótico de turno (según la ley de economía sostenible “que ya tiene guasa el nombre”), al gran Obama le entregaban un premio Nóbel de la paz, que el agradecía enormemente con un discurso sin desperdicios, donde explicaba las bondades de la guerra, así como lo necesario que es en determinados momentos borrar del mapa a la gente para lograr la paz, curiosa paz la que bendice semejante premio, y que poco tiene ya que ver esa paz con la “no violencia” de Gandhi, esta se me asemeja mas a la paz de los cementerios que con tanta dedicación y detalle organizó en su día Adolf Hitler, dicho esto sin acritud, claro.

A la vez nos enterábamos que uno de cada cuatro hogares en EEUU, estaba ya excluido del sistema financiero, sumiendo así a las familias de la primera potencia del mundo en una ruina sin precedentes.

Triste también ha sido la trifulca organizada por la activista saharaui Haidar, al verse rodeada de políticos incapaces y condenada a una muerte por inanición, pasando a primer plano la localización de culpables de que esa señora se pueda morir en suelo español, y quedando en un segundo plano su reivindicación, ya que dejarse la vida por una causa (fíjense que no estamos opinando sobre sus causas) es siempre, y desde el punto de vista de los políticos profesionales, menos importante que evitar el marrón de turno que pueda envenenar algunos votos en posibles futuras elecciones. Nauseabundo en cualquier caso.

Mientras tanto, S&P nos ponía los pies en el suelo al revisar las perspectivas de crédito en España, de “estable a negativa”, con todo lo que esto puede acarrear en no demasiado tiempo.
A la vez, en Gibraltar “se detenía a unos Guardias Civiles” que llegaron hasta el puerto persiguiendo a unos narcos, realmente una semana de locos.

Pero la guinda de la locura de esta semana, ha llegado el sábado, ya que por fin hemos visto a los sindicatos “mayoritarios” en la calle, pero que nadie piense que estaban ahí para pedirle al gobierno de aborregadores que gobierne en lugar de aborregar, no, de eso nada, se han manifestado contra los empresarios, contra esas personas que se están arruinando a razón de unos 500 cada día, perdiendo su patrimonio y quedándose sin desempleo con el cielo y la tierra, contra los principales generadores de empleo que “había” en nuestro país, según reza en sus pancartas panfletariosectarias, “para que no se aprovechen de la crisis”, muy bien pensado, no sea que “a esos empresarios malignos, que solo han creado empresas en el pasado para echar ahora a la calle a los empleados”, les de por aprovecharse de la crisis, y “les quiten la gallina de los huevos de oro a todos estos paniaguados sindicales”.

Realmente, una semana de locos. Yo ya empiezo a pensar, que vivo en un país de locos.

2 comentarios:

Mónica dijo...

Pues sí, yo siempre digo, ¿es que estamos todos locos? pero parece que esa frase no hace el efecto esperado en los oídos de a quién lo dirijo, y es que no sé porqué la sociedad acepta como normal lo que no es normal (parece que cada vez lo aceptan menos pero menuda capacidad de aguante y paciencia no?? para mí excesivo)

buen resumen, gracias!

Fígaro dijo...

Efectivamente Mónica, lo grave es que se sucede una semana tras otra, y “la locura se hace norma”.
Ya se echa de menos un poco de “sentido común” a nuestro alrededor.

Gracias a ti por opinar