miércoles, 19 de mayo de 2010

Reforma Laboral Liberal

Durante esta crisis, uno de los conceptos abstractos que mas escuchamos es precisamente este, la necesidad de una “reforma laboral”.
Pero ¿qué pretenden nuestros politicuchos social demócratas cuando piden una reforma laboral?, yo se lo voy a decir.
Hacer todos los cambios posibles en los asuntos laborales (contratación, despido, incentivos etc.) para que parezca que han inventado la cuadratura del círculo, pero “sin cambiar absolutamente nada para que todo siga igual”, es decir, lo de siempre.
Porque llevamos toda la historia de la democracia con el mismo tema, y el resultado es que seguimos con una política laboral creada durante el franquismo, y que “el generalísimo” realizó de forma absolutamente impecable, conforme a lo que los tiempos exigían.

Hoy, mas de setenta años después, es hora ya de hacer las cosas bien, y convertirnos en trabajadores libres, y en empresarios libres, sacando del ámbito de influencia a los sindicatos, que son como el perro del hortelano, y que reflejan a la perfección los “sindicatos verticales” del franquismo, por supuesto, muy obsoletos.

Cada trabajador es distinto, porque cada persona es distinta, ¿cómo podemos consentir entonces que se nos englobe en “convenios colectivos”?, es una injusta referencia que iguala en la incompetencia a los trabajadores y retrae la inversión en recursos humanos por parte de los empresarios.
Cada empresa es distinta, por eso es imposible que los “convenios colectivos” favorezcan por igual a todas las empresas, incluso puedo apostar algo, a que en la mayoría de los casos, estos “convenios” perjudican seriamente el desarrollo productivo de las empresas, obligando en infinidad de casos a cerrar una empresa que podía haberse salvado si hubiera estado regida por otros convenios mas conformes con la actividad de cada trabajador.

Está claro entonces, que como cada empresa es distinta, y cada trabajador es distinto, ha de existir un “convenio no colectivo” o dicho de otra forma, un contrato laboral pactado de forma negociada y a medida entre la empresa y el trabajador.

Por ejemplo, si yo soy un soldador metalúrgico altamente cualificado, y las soldaduras que yo hago nunca tienen que ser corregidas y pasan a la primera todos los controles de calidad, puede interesarme basar mi sueldo en función del trabajo bien hecho que pueda sacar en unidades de tiempo, el empresario tiene claro que mi tiempo igual que el suyo, vale dinero, y pactamos por contrato primas que revalorizan mi trabajo y/o penalizan mis fallos, de forma que si hay que volver a repasar una de mis soldaduras, gano menos que si la soldadura sale perfecta a la primera. Igualmente, como estoy seguro de que el empresario va a estar muy contento conmigo, le regalo un periodo de un mes a mitad de precio para que pruebe la calidad de mi trabajo, después de ese mes, pacto con el empresario dos o tres mensualidades en el caso de que quiera despedirme por cualquier necesidad empresarial, esto es solo un ejemplo, pero no son tantas las cosas a pactar en un contrato, y una vez firmado, a trabajar y a pagar.

Así de simple, una empresa, y un hombre libre, pactan por contrato una colaboración, basada en la necesidad del empleador y del empleado, así como en los distintos valores añadidos que cada uno va a ofrecerle al otro.
¿Creen ustedes que si mi trabajo genera beneficios a la empresa, el empresario no va a hacer todo lo posible por conservarme en su equipo?.
¿Por qué tengo que estar atado al convenio colectivo en lugar de tratar directamente con mi empleador? de forma que ambos nos beneficiemos de un trabajo que hay que hacer.
Mi empleador es bueno encontrando trabajos para hacer, y yo soy el mejor haciendo mi trabajo, ¿no es mas justo que yo pacte con mi empleador cobrar un porcentaje de la riqueza que genero en su empresa?, ¿por qué tengo que tener un sueldo fijo?, igual me interesa mas tener un sueldo mínimo fijo, y ganarme el resto en función del trabajo que saco adelante, o cualquier otra formula, dependiendo del empresario, del trabajador, y del tipo de trabajo, pero eso es lo fundamental, -es un asunto de dos-, no de tres ni de cuatro.

El Estado debe garantizar el cumplimiento del derecho, por ejemplo arbitrar en los conflictos que pueda haber mediante una legislación justa, no lo que vemos hoy en día, sería muy fácil si hay un contrato que vincula a las dos partes. También ha de velar porque no se produzcan situaciones de esclavitud, o explotación de menores, pero no debería entrar en nada mas.

Por otro lado, el trabajador que quiera seguir unido a la Seguridad Social, debería manifestarlo así por contrato, y el empresario se encargaría de detraer de su sueldo las cantidades que hay que entregar a la SS, pero el que no quiera estar vinculado a la SS, no puede ser expoliado, y podrá contratar su sanidad y su plan de pensiones como quiera y con quien quiera.

Esto si sería una reforma laboral, y esta reforma beneficiaría a los trabajadores y a los empresarios, todos somos mayores de edad, y debemos vincularnos a nuestro trabajo con total libertad, no es justo que para un empresario sea mas fácil divorciarse de su mujer de forma “expres” que despedir a un trabajador que no necesita, y para un trabajador, no es justo que gane lo mismo haciendo un trabajo perfecto, que estando liberado por su sindicato, o siendo un vago redomado con contrato indefinido.

Hay que afrontar la realidad, y empezar a exigir un grado de libertad que sin duda traerá progreso y riqueza para todos.
Reforma laboral si, laboral pero liberal.

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