martes, 30 de noviembre de 2010

Puentes de plata

Se han celebrado las elecciones para configurar el gobierno autonómico de Cataluña, y se han dignado a votar el 60% de los ciudadanos en disposición de hacerlo, no está nada mal para Cataluña, ya que en la convocatoria anterior, en el año 2006 solo votaron el 56%.

Lo mas triste, es que han votado de forma mayoritaria mas separatismo, han solicitado mayores cotas de miseria, y se han equivocado, esta vez ya de forma irremediable.
Porque en el resto de España ya nadie se va a creer eso de que –los separatistas son cuatro-, y esa otra cantinela de que –en Cataluña son cuatro los que odian a España-, no, y no se lo va a creer ya nadie, porque el 62% han votado a CIU (con fondo separatista), el 28% al PSC (con fondo separatista), y así sucesivamente todo el porcentaje de votos separatistas, excepto un ridículo 18% que ha votado al PP y que podemos tal vez sumar con el 3% que ha votado a Ciudadanos, en total, no mas de un 21% ha votado una opción que no se pliega ante el discurso separatista, el resto, todos sabemos ya de que pie cojean.


Ante esta situación, creo que hablo en nombre de millones de españoles cuando digo que somos muchos los que estamos deseando regalarle la independencia a Cataluña, y lo digo desde España y con la mano en el corazón.


Somos muchos los que estamos ya cansados de que se nos acuse de todo lo malo que los estultos políticos catalanes le hacen a Cataluña.

Somos millones los que estamos cansados de que se nos trate como apestados evitando siempre cualquier referencia a España o a los españoles, de que se nos margine a la menor ocasión, y de que se nos tome por idiotas paganos de sus abultadas facturas.

Somos ya una gran multitud los que deseamos ardientemente crear una frontera electrificada con muy alta tensión entre “ese país catalán” y el nuestro, con solicitud de visado temporal para poder entrar en España, a digamos unos 200 euros visado, y con una temporalidad máxima de un mes al año.

Somos millones los españoles que deseamos competir con los productos catalanes, y proteger nuestros productos con un gravamen impositivo brutal a los artículos que vengan de ese área extracomunitaria que será Cataluña.

Pero sobre todo, somos muchos los que deseamos que el dinero que se recauda en España por la vía de los impuestos, pueda repartirse y utilizarse de una forma solidaria entre todas las provincias españolas, sin egoísmos cainitas y pensando en el interés general.


Y ahora, para obtener la felicidad completa, imaginen ustedes lo saneada que estaría la política española, sin parlamentarios catalanes chantajeando a los partidos del gobierno por un voto mas o menos, que panorama tan idílico, solo por esto ya vale la pena crear una nueva frontera.


De verdad, somos millones los que queremos la independencia para Cataluña, se lo han ganado a pulso, y una vez que los catalanes “naden en la abundancia de su independentismo y su maravilloso mundo de azúcar blaugrana”, miraremos fijamente a los ojos de los vascos, gallegos, y cualquier otro alucinado mental, para hacerles la misma pregunta, y desde luego, somos millones los españoles que no dudaremos en concederles la independencia total a todos aquellos que vean a España como un lastre, porque el mundo es muy grande, y a muchos españoles, nos gustaría tal vez entablar una relación de hermandad y fortaleza con “por ejemplo” los portugueses, que saben mucho de -lo que se gana y se pierde con el tamaño y las cesiones-, y tal vez, unidos desde el cariño y el acuerdo con un país que siempre ha respetado a España como lo que es, una gran nación, todos seamos un poco mas felices, un poco mas fuertes, y mucho mas respetados en el mundo.

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