miércoles, 8 de agosto de 2012

¿Y a quien ponemos?

Uno habla con mucha gente, personas totalmente descorazonadas con la situación política de España, cansados de resultar estafados por cada gobierno que alcanza el poder, quemados por la incapacidad de maniobrar en su vida, en sus necesidades, en su día a día, gente que hace ya mucho tiempo que se cansó de que “todos los gobiernos sin excepción gobiernen contra ellos, contra nosotros”.
Las estadísticas por supuesto lo reflejan, los políticos se han convertido de forma sistemática en parte del problema, y ya no tienen nada que ver con la solución, simplemente están de mas. Y esto sirve para todos los lados, izquierda derecha y medio pensionista, no es cuestión de ideales, es una simple cuestión de sentido común.
Tras una conversación sobre este tema con una persona “no atrofiada por el fanatismo extra que suele aportar la pertenencia a algún partido político”, surge la pregunta, -pero entonces, si no podemos confiar en ninguno, ¿a quien ponemos?-.
El primer error que destila esta cuestión, es la inocencia del interlocutor al pensar que nosotros podemos poner o quitar a alguien, cuando en un sistema partitocratico como el que tenemos, “todo el pescado está vendido”, y nos llaman a votar “solo para corroborar lo que algún dictadorzuelo jefe de partido ya ha decidido incluir en las listas”.
El segundo error, inducido de la misma forma que el primero, es pensar que para que un país funcione, hacen falta 400.000 políticos haciendo absolutamente nada productivo (El Caudillo Franco tenia unos 10 a 15 ministros, un gobernador civil y otro militar en cada provincia, y España llego a crecer al 7%).
La propaganda espolvoreada sobre los españoles por los medios de comunicación colaboracionistas, así lo ha publicitado durante años, pero la verdad es otra, la verdad es que hay modelos como el suizo, donde los políticos son un mero instrumento de representación directa del resto del pueblo, los políticos son gente que simplemente quiere hacer un servicio a su comunidad durante un tiempo, con un sueldo mínimo, unos gastos pagados, y un nivel de decisión muy limitado, los políticos, son un tipo de funcionario interino muy escaso, ya que no es un buen negocio ser político, sin embargo es un signo de entrega y un honor poder ayudar a tus vecinos, porque en otros países como Suiza, los políticos son vecinos tuyos, no Dioses del Olimpo.
Volviendo a España, y siendo muy prácticos, en realidad necesitaríamos muy pocos políticos para gobernar un país como el nuestro, en el palacio de las Cortes de Madrid, la mitad de los asientos deberían quedar vacíos, y por supuesto sobra todo el Senado.
Los políticos solo deberían velar por la integridad del sistema, por la integridad de las decisiones tomadas por el pueblo.
El pueblo tiene mucho que decir y mucho que hacer, ya que -es el que pone el dinero encima de la mesa para que todo funcione-.
La televisión publica, debería informar de todo eso que ahora no informa, de todo eso que ahora los políticos discuten en semisecreto en el Congreso de los Diputados, y después de informarnos y debatir publicamente, pedirnos el voto.
Hoy en día, simplemente con el nuevo DNI se puede votar con seguridad y a un precio ridículo, por internet desde tu casa o en terminales situados al efecto en instituciones publicas, ya se hace en Suiza, ¿acaso somos nosotros menos inteligentes?.
Una vez recabada la voluntad del pueblo, es -el cuerpo de funcionarios del estado-, elegidos por oposición entre los mejores dotados para cada puesto, los que tienen que llevar a ejecución la soberanía popular, y a otra cosa mariposa.
La productividad de nuestros políticos es inferior a cero, porque solo sirven para atender sus intereses, por eso sobran, y se puede gobernar un país con Democracia Directa, sin parásitos ni ladrones, solo hace falta que todos arrimemos un poquito el hombro, y en lugar de preocuparnos tanto por la vida de los famosillos, nos preocupemos un poco mas por nuestro país, sus problemas y las soluciones que queremos adoptar.
Reclamemos ya nuestra Democracia Directa, funciona y es eficaz, informaros, hablad con la gente que conoce Suiza, con los suizos, y veréis como con un modelo similar podemos ser una super potencia, y no el culo de Europa, que es a lo que nos ha llevado la organización partitocratica actual.


1 comentario:

Julio Estefania dijo...

Interesante apreciación de una realidad palpable: tenemos que salir de esta espiral de unos y otros.Ninguno.Pero no veo a la gente motivada a hacer lo qeu pregonas sino solo a criticar y quejarse.